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La Goyesca de Ronda puede que sea la corrida más peculiar de la temporada y, desde luego, es la corrida con más ambiente y la más cara, 110€ un tendido de sol y sombra que ha pagado un servidor. Media ciudad se echa a la calle para ver eso, el ambiente y el “famoseo” que siempre ha acudido a la misma. Gente en las aceras como si esperaran una cofradía, gente el los balcones como en Estafeta, gente por todos sitios, que hacen que llegar a la puerta de la plaza resulte una odisea de empujones. Pero sólo por ver a ese Morante llegar a la plaza en coche de caballos, entre los vítores del público seguido de sus picadores montando los suyos y la larga comitiva, merece la pena hacer el viaje.
Luego, dentro de la plaza, ya la cosa cambia. La corrida de Juan Pedro Domecq y Parladé, adecuadamente presentada para la categoría de la plaza. Ganado muy desigual de juego dentro de su nobleza general y su falta de fuerza. Morante muy predispuesto. Cuando lo hirieron en Huesca, muy pocos pensaron que podía estar para esta corrida, pero el torero ha hecho un grandísimo esfuerzo y ha acortado los plazos de recuperación como sólo saben hacer estos profesionales.
Morante, ha tenido destellos, pero señores, ¡qué destellos! A toros distintos, ha toreado de capote como los ángeles, incluyendo una media a pies juntos, ha hecho faenas con el empaque que le conocemos, ha dado ayudados como sólo él puede dar en todo el escalafón, ha matado a los cuatro primeros de cuatro estocadas sin puntilla y ha cortado tres orejas. Algún toro se le ha ido y en otros nos ha sorprendido, pero ha sido una pena lo del sexto. Un precioso colorado para partirse con él en la muleta, y cuando pitábamos al banderillero porque llevaba 10 capotazos para ponerlo en banderillas, Morante decide ponerlas él. Otros 10 capotazos para cada par. Eso sí, la imagen del último, citando para el quiebro sentado en una silla con las piernas cruzadas, también pagaba el viaje. Pero después de 40 capotazos el toro ya no estaba para nada y nos quedamos con mal sabor de boca.
Si les gustan los toros y su ambiente, y torea Morante, les animo a venir a Ronda. No se arrepentirán.
