A pesar de que estamos pasando un agosto relativamente benevolente con respecto al levante, cuando hay una corrida de expectación éste suele aparecer, como buen aficionado que es. La plaza de toros de E Puerto y el Levante van normalmente unidos. Hemos recordado hoy memorables faenas con «levantera», como la de José Tomás, en los medios, hace ya demasiados años. Hoy las de Manzanares se unirán a ellas.
La plaza ha registrado una gran entrada. No sé si la empresa Serolo habrá salvado la temporada con las entradas de las corridas de Morante, pero me temo que no. También hemos vuelto a tener problemas con los toros (este verano estamos volviendo a los viejos tiempos en demasiadas plazas) lidiándose 2 de Gavira, junto a los anunciados de Núñez del Cuvillo. Los de Gavira no han valido casi nada, ni el de Morante ni el de Luque. Morante no ha podido hacer su toreo a pesar de haberlo intentado con fe en los dos de su lote, pero unas veces por el viento y las más por los toros, no ha podido ser. Ha dejado pinceladas de su toreo profundo pero con intermitencias.
Manzanares ha estado cumbre. El jabornero quinto era un toro codicioso por el derecho, que hacía el avión cuando metía la cara y lo ha llevado perfectamente toreado. Ha estado queriendo agradar siempre y, dos pasos por delante de sus toros. Además, está matando muy seguro y efectivo. 4 orejas resumen su estado de gracia. Hacer que olvidemos, por unos minutos, la levantara que soportábamos el domingo tiene mucho mérito. Otra cosa, este torero figura en los carteles como Manzanares, algunos lo llaman con un familiar “El Manzana” ¡Habrase visto cosa más horrible!
No quiero acabar este comentario sin mencionar la catetada de que esto haya sido una corrida goyesca. Ya sé que a fuerza de repetirla quieren hacer de la goyesca una tradición en El Puerto, pero el sitio de esta corrida es Ronda. Es patético ver a los monosabios con deportivas blancas y a los areneros uno con zapatos de calle, otro con deportivas negras sin cordones, otros con alpargatas. Por no hablar de las madroñeras rojas de los monosabios, uno desde media cabeza, otro poco tupida dejando ver toda su cabeza calva adornada con 6 bolitas rojas, en fin, un esperpento. Yo prefiero una corrida tradicional, con la gente del toro vestida como debe de ser.

