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Abono Sevilla 2015

Tarde turulata

“Largapulla” y “Turulato” eran dos castaños de cortijo. El primero le correspondió a Javier Jiménez que no acabó de cogerle del todo el aire. Fue un toro alegre, con recorrido y movilidad. Exigente como para no perderle el respeto y estar pendiente de él. Jiménez con todo a favor, público y música que hasta tres veces arrancó a tocar después de sendos desarmes, no fue capaz de sacarle todo lo que tenía. Terminaba algo descolocado cada pase y dejaba que el toro se le parara, cuando lo que requería era una faena aprovechando su movilidad. Esto es muy difícil, tiene que salir el toro adecuado, en el día preciso, en la mejor plaza y encima que el torero lo vea y le pueda. No pudo ser.

“Turulato” tuvo más calidad, mucho más noble y, como dicen los modernos, colocaba la cara perfectamente. Obedecía a todos los toques y no se cansó de embestir al engaño de Nazaré. Faena moderna, con algo de toreo en diagonal muy al estilo de Manzanares, pero con el diestro muy templado y muy entregado. Una merecida oreja para una faena que bien pudo ser más rotunda. Un gran toro para el que parte del público pidió la vuelta al ruego.

En general la corrida de Fuente Ymbro ha tenido mucha nobleza, con algo de la añorada movilidad de antaño y su poquito de picante. El primero embestía al paso y sin humillar y nos recordó por qué las figuras ya no quieren torear este hierro. De un derrote seco y sin avisar se llevó a Nazaré a los lomos y no lo caló de puro milagro. Los restantes toros nos han hecho preguntarnos precisamente lo contrario, el por qué no quieren las figuras estos toros.

La corrida ha estado entretenida, lástima los dos últimos toros con tan poca fuerza. El quinto debió ser devuelto y el sexto, de mucha calidad también, quizás se lesionó de una voltereta. Es bueno para todos que toreros como Nazaré y Adame corten orejas en Sevilla y esperemos que les sirvan para torear más y mejor.

@isanchezmejias

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Abono Sevilla 2014

Otra tarde vacía

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Con la ganadería de Garcigrande no es extraño el baile de corrales en Sevilla. Hasta 14 toros se reconocieron, según el parte de la autoridad, para no aprobar ni una corrida completa. Solo cinco toros de la ganadería titular saltaron a la arena. Pero es evidente que esto es un problema generalizado en la cabaña brava actual, donde los apoderados y las figuras (el cliente que cobra), han venido exigiendo un producto cada vez más noble, más «toreable» y con menor poder. La consecuencia es un toro cada vez más descastado y menos bravo que no convence al aficionado (el cliente que paga). En vez de montar un espectáculo al gusto del aficionado, se monta al gusto de los toreros. Ejemplos de esto fueron la corrida del martes, insufrible por aburrida, floja y descastada, y la de ayer, donde apenas pasó nada.

Y no pasó nada porque con la sosería de los toros era difícil emocionar a los asistentes. El primero de El Cid era muy noble por el pitón derecho, por el que hartó de torear sin ninguna emoción. A su segundo, que se quería rajar, le hizo una faena en los terrenos del sol, mas compuesta. Lo de Daniel Luque es un caso digno de estudio. Lleva cinco o seis años colocado como la figura que nunca ha sido, y sigue sin justificar ni su inclusión en la corrida estrella del Domingo de Resurrección, ni su repetición año tras año en abono. Arturo Saldívar ha demostrado su valor en dos faenas en las que ha estado muy quieto, pero tampoco pasó la cosa a mayores.

Algo que se debería cuidar son los brindis al público. Ayer lo volvimos a ver en un toro en el que no se auguraba el éxito. Parece que es algo que se hace para justificarse, para poder decir «venia muy dispuesto y con mucha ilusión, incluso brindé al público, pero el toro no me ayudó».

Hemos visto un buen tercio de varas a cargo de Juan Bernal. Dado lo extraño de que los toros empujen, Luque gritaba a su picador «vale» mientras el toro estaba a punto de derribarlo. Es mejor sacarle el toro a un picador en apuros que gritarle cuando no debe soltar el palo. Al final derribó y tuvo que salir El Cid para alejar al encelado toro del caballo.

Y los aficionados siguen protestando otra tarde vacía.

@isanchezmejias

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Abono Sevilla 2010

Novillada sin Historia en la Maestranza

Teníamos ganas de ver a los tres debutantes del día de hoy en la novillada de Sevilla. De los tres habíamos oído hablar bien.

Del mexicano Arturo Saldivar a su paisano, nuestro amigo Xavier. Su patria chica Aguascalientes, está ahora localizada en el mapa taurino. El público ha estado respetuoso con este novillero, todo sea por agradecer a los médicos mexicanos el devolvernos a José Tomás con vida. Saldivar tiene un buen concepto del toreo, ha hecho las cosas muy despacio y con gusto. A su primer novillo le pegaron mucho en varas y su segundo no le sirvió. De todas formas, Saldivar tiene buenas maneras y ha dejado buena impresión.

El nazareno Manuel Fernández lo ha intentado todo. Torero tesonero delante de la cara del toro. Ahora que los toros vuelven a Dos Hermanas, es bueno contar con un novillero de esta ciudad. A su primer novillo había que llevarlo muy tapado, porque miraba y se vencía. En una de esas le pegó una voltereta.

Thomas Duffau es de Mont de Marsant, un clásico del toreo francés. A su último novillo podría haberle sacado algo más de partido.

La novillada de Herederos de D. Salvador Guardiola ha estado bien presentada, serios por delante, pero no ha valido gran cosa. Buenos para el caballo, paraditos en la muleta y embistiendo con la cara alta.

En el último novillo, Jesús Robledo “Tito” hizo un quite providencial a Cristophe Aispurua (así se llama el banderillero) cuando éste, caído en la arena, iba a ser corneado. Tras parear, tres banderilleros saludando, los dos pareadores y “Tito”, que, quizás, era el único que se lo merecía; lo nunca visto. Estuvo muy vistoso picando al último novillo “Pimpi”.

Al final poco. Novillada para olvidar.