Lo que ha hecho Morante de la Puebla esta tarde en la Plaza de Toros de la Maestranza de Sevilla no está al alcance de nadie, ni lo va a estar nunca. Empiezo por el final de la corrida, sin cortar una sola oreja una muchedumbre de jóvenes se lanza al ruedo para sacar a su ídolo a hombros después de una tarde memorable, irrepetible y todos los adjetivos grandilocuentes que quieran ustedes añadir. Morante no sólo resucita suertes antiguas, siguiendo la línea tanto de Gallito como de su hermano Rafael, sino que interpreta el toreo “moderno” como no está al alcance de nadie. Hoy ha dado un natural lento, reposado, templado, enroscándose al toro 360º y después lo ha rematado como nadie podía esperar, y ha toreado a la verónica como sólo él puede hacerlo, tan bien y tan “arrebatao” que sonó la música. Después puso tres pares de banderillas de forma clásica como ha visto en los videos a su inspiración Gallito, y no contento con eso pidió una silla, se sentó, cruzó las piernas como vemos en las láminas antiguar, y puso el tercer par en un emocionante quiebro con el público ya en pie. Sentado en la misma silla empezó la faena. Antes quite por tijerinas, recibo con varios pases con el capote a una mano pegado a tablas, pegado a tablas insisto, un repertorio histórico para trasladarnos a otros tiempos. (Este primer párrafo me ha salido demasiado largo, ustedes disimulen).
Como les decía una muchedumbre de jóvenes, no un triste capitalista sólo como la una, saltó al ruedo y sacó a su torero a hombros por la puerta principal después de negarles la autoridad (conste que ignoro quien es, supongo que el delegado del gobierno) que saliera por la Puerta del Príncipe. Informo a los puristas que no querían que lo sacaran a hombros por esa puerta, que a Manzanares padre, lo sacaron sus compañeros a hombros por la Puerta del Príncipe el día de su retirada habiendo cortado una sola oreja, creo recordar porque lo vi. Conste que a mí que sacaran a Morante o no por la Puerta del Príncipe me daba igual, lo importante era la cantidad de jóvenes que lo llevaban en volandas.
Del resto de la corrida destacar que ha habido varios toros de Álvaro Núñez propicios para triunfar, que Juan Ortega torea con una velocidad distinta a los demás, no sabemos cómo y que Víctor Hernández puede tener un largo recorrido porque tiene dos cosas muy necesarias en el toreo, valor y quietud. Además, brindó su último toro a Morante demostrando que además de cabeza tiene ambición.
