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Abono Sevilla 2016

Triunfo y triunfalismo

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Ayer vimos una corrida de toros, por fin vimos una corrida de toros. Los victorinos no levantaron mucha expectación. Que el miércoles de farolillos y festivo, no llegue la plaza a tres cuartos, demuestra que al aficionado lo han echado de las plazas de toros y que es muy difícil que vuelva. Pero si saliera así de brava una de cada cinco corridas, seguro que volvían.

Pero sucede que la bravura nos sorprende. Después de ver una sucesión de toros descastados, sin fuerza ni alma, encontrarse de pronto con toros bravos y encastados, hace que la desmesura se apodere del ambiente y del triunfo se pase al triunfalismo. Victorino ha traído toros con más caja que en años anteriores, sin ser ofensiva por delante. El primero de Morenito de Aranda hizo una buena pelea en varas con un buen segundo puyazo. Toro encastado y difícil para la muleta, al que el torero no acabó de cogerle el sitio. Fue aplaudido en el arrastre.

El tercero también hizo una buena pelea en varas. Tenía mucho que exponer y que torear, un toro con transmisión porque se le veía el peligro. La faena de Paco Ureña fue bien concebida, con pasajes de mucho mérito y otros menos buenos, algo irregular. Se tiró a matar con fe pero la espada cayó un punto baja. Lo que en condiciones normales era una oreja sin discusión, la sorpresa por la bravura, hizo que pasáramos al triunfalismo de dos orejas.

Foto. Raul Doblado para ABC

Manuel Escribano ha estado excepcional con un toro excepcional. Lo recibió a “tercio gayola”, para después lancearlo por verónicas ganándole terreno. Puso su par al quiebro en tablas. La apertura de la faena con doblones largos por bajo, fue de anticipo de triunfo grande. La faena fue ligada, profunda, con ritmo, mando y temple. No podemos decir que el torero estuvo perfecto, porque eso no existe en el toreo, pero sí que estuvo excepcional. “Cobradieznos” es un cárdeno que tiene bonito hasta el nombre. Hizo una buena pelea en varas y se quería comer la muleta por abajo. Iba largo, profundo y a ritmo, un gran toro. Lo que en otros tiempos hubiera sido de vuelta al ruedo, ante la mediocridad que impera en la cabaña brava, la sorpresa de la bravura lo convirtió en triunfalismo. Se pidió mayoritariamente el indulto. Y se concedió, no hay discusión. Felicitar al torero y al ganadero, y a todos los que tuvimos el privilegio de verlo y sentirlo. Y pedir a los aficionados que vuelvan, que excepcionalmente vemos estas cosas.

@isanchezmejias