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Azulejo en La Monumental

Aunque espero tener ocasión para poder comentar el Seminario anunciado en la entrada anterior, quiero aprovechar este sitio para dar las gracias públicamente al periodista Ignacio de Cossío por la iniciativa de poner un azulejo, en nombre de sus partidarios, en los únicos restos que quedan de la plaza Monumental de Sevilla, en la calle Eduardo Dato.

La mayoría de los transeúntes se preguntaban qué serían esos restos tan mal conservados, ahora ya está claro. Aunque 100 años después, alguien ha tenido una buena idea.

Foto: Gloria S. Grande

Según puede verse en la imagen, para vergüenza de los sevillanos, es lamentable el estado de los restos de la puerta, y están pidiendo a gritos una restauración. Esperemos que no tengan que pasar otros 100 años para que se adecenten.

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6 respuestas a «Azulejo en La Monumental»

No quisiera ser aguafiestas, pero d. Ignacio, la vida es así, las cosas que no funcionan desaparecen. A algunos nostálgicos, nos dará más o menos pena, pero esta es la realidad. Peor son los encastes, mucho más antiguos que esta plaza que nunca funcionó y han desaparecido. Recuerdo a Jaime pabloromero, intentando hacer una especie de club de inversionistas, para mantener su ganadería, y al final para nada. Y Atanasio?, toda al matadero.Por cierto, porqué ahora, ni siquiera esta plaza arquitectonicamente era un prodigio. Hay cosas más importantes. En fin, valga el detalle nostálgico. Pero para qué, cuánto va a durar el azulejo. En fin, y lo de los partidarios, me parece a mí, que habiendo muerto Joselito en el año 20, o se han reencarnado ustedes, o es que al sobrino tataratataratataranieto, de d. José María de cossio, se le ha ido la pinza.

unpproňnnnnnnnnnnnpprprodigio

Sr. Al quite. Lo del azulejo me ha parecido una gran idea. La inmensa mayoría de los que pasaban por delante de «eso» no sabían a qué venía esa puerta tapiada tan cochambrosa. Ahora, al menos saben que allí hubo en su tiempo otra plaza de toros. Con eso ya es bastante para justificarlo.
Es evidente que «sus partidarios» no nos hemos reencarnado, pero sí está bien que se hablé y se escriba del más grande de los toreros. La historia de la Edad de Oro del toreo la han escrito los belmontistas, y no está mal que haya un contrapunto.
Un saludo

D. Ignacio, si es así, viva el azulejo, espero que al menos sea de «mensaque», aunque estos son de Triana. Qué lío. En fin por mi imprudencia o impertinencia, le debo una cerveza, en LA MONUMENTAL. Un «gallista» convencido.

La nostalgia nos llega con los años, pero sería bonito si la alcaldía o quien tenga que enautorizar un recordatorio acorde con los merecimientos que se mereceDon José. Lo comenta un aficionado nacido

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